La gran mentira arqueológica de Córdoba: un templo a Mitra que no fue, sino la biblioteca romana más antigua de la Península Ibérica

Un equipo de arqueólogos de la Universidad de Granada ha descubierto que una sala de la villa romana de Fuente Álamo en Córdoba no era un templo a Mitra, como se creía, sino la biblioteca romana más antigua de la Península Ibérica. La estructura, datada en el siglo II, alberga nichos y estanterías que sugieren un espacio de lectura y estudio.
La historia del descubrimiento es fascinante. Un equipo de la Universidad de Granada, liderado por expertos en arqueología, estaba estudiando la villa romana de Fuente Álamo en Córdoba. La villa, construida en el siglo II, era conocida por sus estancias y mosaicos de lujo. Sin embargo, un espacio en particular había sido identificado como un mitreo, un templo dedicado al culto de Mitra. Pero los arqueólogos no estaban convencidos.
A través de la metodología de gramática de formas, que analiza cómo se combinan los elementos arquitectónicos de un espacio para deducir su función original, los expertos descubrieron que la estructura no era un templo, sino una biblioteca. La sala conserva un ábside, nichos rectangulares que pudieron sostener estanterías, nichos semicirculares y un podio, lo que sugiere un espacio de lectura y estudio. Esta estructura es típica de las bibliotecas romanas documentadas en otros puntos del Imperio Romano.
La biblioteca de Fuente Álamo es una joya arqueológica. Es la biblioteca privada mejor conservada del mundo romano conocido, dejando a un lado la Villa de los Papiros de Herculano. Es también la más occidental registrada en todo el Imperio. Los expertos creen que la biblioteca se construyó en el siglo III-IV d.C., en el periodo tardoantiguo, cuando las villas rurales de la Bética vivieron su época de mayor esplendor.
Pero ¿de quién era la biblioteca? Los autores plantean una hipótesis: el morador del sarcófago de la Declamatio, encontrado en el siglo XIX en Villares del Carril, podría ser el dueño de la biblioteca. Aunque no hay evidencias definitivas, la conexión entre el sarcófago y el mosaico de Fuente Álamo es intrigante.
El descubrimiento de la biblioteca romana de Fuente Álamo es un recordatorio de la riqueza cultural y arqueológica de la Península Ibérica. Es un llamado a la comunidad académica a seguir investigando y descubriendo las joyas arqueológicas que se esconden en nuestro territorio.
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